El siguiente relato sucedió un verano de hace unos tres años, cuando alquilé un piso en Punta Umbría, en la zona comprendida entre la Avenida del Océano y la Avenida de Huelva, para pasar el periodo estival.
Este la cogimos tres amigos, y aunque solo teníamos un mes de vacaciones, solíamos ir y venir a Huelva a trabajar. Desde el piso se divisaba todo el pueblo y la playa, ya que era un tercero, para esto nos compramos unos prismáticos.
Un viernes por la tarde, mis dos compañeros de piso estaban trabajando en Huelva, estaba solo viendo la televisión, cuando miré por la ventana y vi que en el piso de enfrente había movimiento.
Me puse tras el cristal con los prismáticos, y en el salón pude observar un tío de unos treinta años que se reía y corría desnudo por la casa con un par de cervezas en una mano, después vi que el chico iba tras una tía, de unos veinte años, era rubia, de aspecto normal, pocas tetas, y bastantes pelitos en su coñito.
Al rato, la chica acorraló en la persecución al hombre y le quitó una cerveza, para después derramarla por encima de la polla de él, mientras lo hacía se reía, no lo podía oír, pero los gestos la delataban…
Al tío no le hizo gracia, la agarró por los brazos y la tumbó boca abajo sobre la mesa de madera del salón.
El chico se agachó detrás de ella y subiendo y bajando la cabeza le comía el coño y el culo a gran velocidad, la chica disfrutaba, gemía, así estuvo el hombre un gran rato, dándole placer a la mujer.
A continuación, la tía se volvió hacia el hombre, lo tumbó en el sofá, se puso a horcajadas sobre él dándole la espalda, seguidamente agarró la polla de él y se la puso en la entrada de su vagina, sin demora se sentó, y se fue introduciendo su verga en el coño.
La chica no tardó mucho en empezar a gemir, el chico también, estuvieron un buen rato, la mujer se movía como una experta, como una actriz porno, su coñito se tragaba la polla con satisfacción…
Ella lo agradecía, subía y bajaba, se movía en círculos, luego adelante y atrás, el tipo la agarró de la cintura, y aceleraron el ritmo, estaban a punto de llegar al orgasmo, cosa que pasó momentos después, ella cayó sobre la polla tragándose su coñito todo el semen de él.
Permanecieron tumbados un rato, los dos boca arriba, ella encima de él, cosa que aproveché para empezar a masturbarme con lo visto…
Me bajé los pantalones y me subí la camiseta, y con lo que podía contemplar, el cuerpo desnudo de la mujer descansando sobre el chico, continué masturbándome hasta que terminé de agitar mi polla ya que esta soltó toda la leche que tenía contenida sobre mi vientre. Minutos después los dos se fueron para dentro, y ya no los volví a ver, nada más que llegaron mis compañeros de piso se los conté…
Ellos no me creyeron mucho, y durante muchos ratos permanecimos ese verano mirando hacia ese piso, pero nunca más se pudo ver nada igual, solo a la puta y al joven, pero con ropa y haciendo una vida normal.
Añadido el 07 de Agosto de 2008