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Relatos Eróticos / Una rica experiencia en el metro

Una rica experiencia en el metro

El primer día que entré a trabajar conocí a un compañero de ahí mismo, entablamos buena relación y nos hicimos novios. Soy una chica simpática, y no soy fea, tal vez lo que en ese tiempo me traumaba era que los dientes de enfrente los tenia chuecos y por eso cuando me reía me tapaba la boca discretamente, medio morena, estatura como de 1.55, con grandes pechos, caderas anchas, medio llenita, ojos medio rasgados, pero más mexicana que nada, muy eficiente en mi trabajo.

En la delegación trabajábamos 24 horas por 48 de descanso, y un día me enojé con mi novio pepe, porque quería obligarme a hacer cosas que a mi no me gustaban, varias veces cuando íbamos al cine me trataba de manosear y no me dejaba, me decía que era muy anticuada pero no quería que me viera la cara, se que no soy muy bonita por eso no me dejaba. Una ocasión en que nos molestamos mucho me dijo que era una apretada y amargada, que nunca iba a disfrutar nada de la vida y se fue dejándome sola en el restaurante.

Un rato después se acercó Luis rey, un amigo de la oficina, vivía rumbo donde vivo y antes nos íbamos juntos al trabajo, me vio llorando y me preguntó que pasaba, le conté y me contestó que no me preocupara, que era pepe un menso que no le hiciera caso.

Pidió unas cervezas y empezamos a tomar, eran como las dos y media de la tarde, no estoy acostumbrada pero el coraje me hizo tomar, platicamos un buen rato y después de dos horas y media ya estaba medio ebria, pero Luis no se veía tan tomado, me dijo que me reportara enferma y que me fuera a la casa, me levanté con trabajo y me dijo que me acompañaba al metro…

Entramos en la estación pino Suárez y estaba muy llena, le dije que necesitaba que se me bajara un poco para llegar a casa, me dijo que regresáramos a observatorio y de ahí que me siguiera hasta Balbuena, le hice caso y cuando llegamos a la terminal me dijo que era muy bonita, y me tomaba de la mano, me sentí halagada y dejé que me siguiera diciendo cosas bonitas, después de una media hora decidimos subirnos al vagón

Escogió uno de los de atrás, y me dijo que nos fuéramos de pie para platicar mejor, así lo hicimos y después de dos estaciones ya iba lleno el convoy, se acomodó a mis espaldas y me dejó enfrente de el, estaba recargado en la esquina y a un lado del asiento individual, ahí iba sentada una chica como de veintidós años más o menos, de repente se me repegaba y me seguía diciendo cosas al oído, yo me sentí muy bien tal vez por el alcohol y no le dije nada cuando me empezó a bajar las manos por mis caderas…

Los señores que iban a nuestro lado se iban dando cuenta pero estaba extasiada por esa atención de Luis, me empezó a morder la oreja despacio y ya me había puesto las manos en mis nalgas sobre le vestido, me estaba excitando por lo borracha que iba, yo no decía nada, me las empezó a acariciar más descaradamente y con una mano se bajó el cierre y con la otra me empezó a subir mi vestido azul que es hasta las rodillas, y me seguía tocando el culo, me decía que estaba muy rica, que nalgas tan sabrosas tenía, que mi culo era de campeonato, yo me dejé hacer y cuando sentí me estaba bajando las pantaletas y me las dejó a media altura, me dijo que separara las piernas un poco y acomodó su verga entre mis nalgas…

Me abrazó por la cintura y se empezó a mover al ritmo del metro, no me la había metido pero sentía su humedad, su calor, casi podía oler su verga, estaba muy excitada, él veía a los demás hombres que iban a nuestro alrededor jactándose de lo que iba haciendo, se acercó discretamente a un señor que parecía albañil y le dijo que si quería agarrarme las nalgas, no dijo nada y el albañil me empezó a sobar mi culo, él seguía frotando su verga entre mis nalgas y estaba tratando de acomodarse para metérmela

Ya eran tres los hombres que me iban viendo y Luis rey les indicó que hicieran casita, se juntaron más y me dijo que me pusiera de puntitas, lo hice y de pronto sentí como me la metió, el tipo que iba delante de mi, empezó a pasar su mano por encima de mi raja, me tocaba por encima del vestido y me arrimaba su verga, yo ya no tenia voluntad, me dejé coger un rato por Luis rey, quien se dijo mi amigo, en un lugar público y delante de varios desconocidos, me decía al oído que ya sabía que era una putita, que si parecía mojigata era pura pantalla, que sabroso culito tenía, que si me estaba gustando como me estaba cogiendo…

Yo no decía nada, tenía la mirada en el piso y tuve que apoyar mis manos enfrente del tipo que estaba frente a mi, hábilmente empezó a tocarme un seno tapándose con su mochila, me sobaba por encima del vestido, el otro me seguía agarrando las nalgas y el tercero me acariciaba el cabello esperando su turno para actuar.

Luis rey después de unos dos minutos eyaculó dentro de mi, me había desvirgado de una manera que jamás imaginé, le dijo al de al lado que si le gustaría entrar en acción, me hizo que me moviera un poco de lado y mientras me reponía de la cogida el sujeto se sacó su verga y tomó mi mano, no estaba en posición de cogerme pero me obligó a que se la sobara…

No puse mucho de mi parte así que él dirigía mis movimientos, alternaba unos rápidos y unos lentos, se acercaba a mi y me decía que era una estupenda chaquetera, muy putita y chaquetera, que cuando necesitara verga que lo buscara, que una golfa como yo necesitaba que se la cogieran por todos lados, así como me estaban cogiendo, después de unos segundos más eyaculó en mi mano, se limpió con mi vestido y yo quedé con la mano llena de semen, escurriendo por mis piernas y mi mano, me recargó en su pecho Luis rey y bajó cuidadosamente el cierre de mi vestido.

Mi saco tapaba la visión y dejó que el otro sujeto metiera sus manos para que me masajeara los pechos, el tipo con sus rasposas manos me los apretaba, me los pellizcaba, lo hacia violentamente y me decía cosas al oído como que era una golfilla, más que una puta, una putita de culo caliente y tetas sabrosas

De pronto se apagaron un momento las luces y se detuvo bruscamente el vagón, cosa que aprovecharon los cuatro para empezar a manosearme descaradamente al amparo de la oscuridad, sentía como metían sus dedos en mi rajita, unos en mi culo y hasta casi salté porque me dolió y traté de cerrar mi ano pero no me dejaron, el que me iba manoseando los senos aprovechó para darme unas mordidas sobre el vestido, me lo subió rápidamente por delante y dejó expuestas mis tetas ahí en la oscuridad y recargó su peso en mi y me sobaba a dos manos mis tetas…

Sentía que me las iba a arrancar, parecía desesperado y que se las quería llevar con él, trataba de evitar hacer jadeos o quejidos y no se si lo logre, me estaban dando una cogida y manoseada unos tipos que ni conocía pero ya no se si lo estaba disfrutando porque los veía pero no decía yo nada, me sentía sucia, como una prostituta, como ellos me decían, como una puta y perra, la más puta de las mujeres.

Cuando parecía que se empezaba a encender la luz, me bajaron el vestido pero siguieron metiéndome mano todos, el otro sujeto se sacó su verga me la enseñó, me dijo que se la mirara, lo hice y se empezó a masturbar delante de mi, me manchó el vestido y se limpió también con el. Antes de llegar a pino Suárez de vuelta ya me habían eyaculado cuatro veces, tenía los dedos pegajosos y mi vestido manchado de leche…

En los abordos y descenso de pasajeros los cuatro me decían cosas como que chiches tan ricas, si quieres te las vuelvo a mamar, tus nalguitas si que están bien sabrosas, que culo más apretadito me gustaría metértela por tu agujerito, que manita tan masturbadora tienes, no quieres mamar pito, eres más putita que ninguna, y más frases así, que en un momento hicieron que me sintiera avergonzada y bajé la cabeza, tenía mi vestido desabrochado de atrás, me tenía que cubrir para que no me vieran los demás pasajeros, mi vestido estaba arrugado y yo cogida.

Antes de bajar me dieron una última manoseada y el albañil hizo el esfuerzo por ponerse atrás de mi, lo hizo, me colocó su verga en mi rajita y sin miramientos me la metió, sentía dura su verga y como golpeaban sus huevos en mis nalgas, el de enfrente me detenía por las embestidas que me daba que casi me tuve que inclinar para recibir la verga que me daba, traté de cerrar los ojos pero no pude, tenía la mirada triste y angustiada porque no me vieran, fue cuando me di cuenta que la chica que venía sentada había visto todo y me miraba con una sonrisa burlona, después de tres embestidas más, el albañil me soltó de mis caderas y se vino dentro de mi.

Antes de llegar a Moctezuma Luis rey me dijo que me preparara que ya íbamos a bajar, ni se despidió de los sujetos, bajamos y me acompañó al micro, en el camino no dije nada, solo llevaba los brazos cruzados y Luis rey me abrazó, cuando bajamos ya me sentía un poco mejor, me dolía la cabeza y tenia ganas de vomitar.

Antes de llegar a mi casa Luis rey me dijo que si me había gustado, le contesté que no tanto solo por decir algo, me besó tiernamente en la mejilla, me indicó que me acomodara el vestido y subió mi cierre, seguimos caminado y en un portón oscuro me metió y me puso contra la pared, me besó tiernamente y después me volvió a tocar las nalgas por encima del vestido, me decía que una cogida como esa no se me iba a olvidar nunca, que cuando quisiera coger otra vez me buscaría porque una perrita como yo solo con verga puede estar contenta…

Me daba una manoseada durísima, sentía como mis nalgas me empezaban a doler de tanto pellizco y apretón, me volvió a subir el vestido y otra vez me apretujó mis ya adoloridas tetas, me dijo que unas tetotas así de sabrosas merecían un buen tratamiento, me volteó con la cara a la pared, me bajó otra vez el calzón pero ahora me lo quitó, lo guardó en su saco y de unos empujones me la metió otra vez en la raja, me había desvirgado alguien que ni me gustaba, traté de que fuera rápido porque ya quería irme pero no tenía voluntad para decir nada, me enterraba sus dedos en mis senos en cada empujón que me daba, hasta que se vino dentro de mi.

Así se quedó un rato, me volteé, me acomodé la ropa, me despedí de él y me fui a mi casa. Después de ese día me reconcilié con pepe y Luis rey actuaba como si nada. Pero no fue todo.

22/06/2008 Por: Nikita


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