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La puta de mi esposa caliente

Hola: Mi nombre es Daniel y hace tres años les conté de lo que mi esposa y yo estábamos viviendo en ese momento. En mi relato anterior les comenté de como empezamos a experimentar sensaciones nunca antes vividas, pero que nos acompañan hasta la fecha.

Lucia( que es mi esposa) me había confesado que su mayor fantasía era estar con dos hombres al mismo tiempo, y para ser más especifica con mi amigo Pablo, Yo me encargué de arreglar todo para el sábado. Cuando llegó ese día Lucia estaba espectacular, tenía un vestido blanco que dejaba ver su perfecta figura y sus bellas tetas. Fuimos a comer y a bailar en Miami Beach y estuvimos esperando por Pablo como una media hora, cuando por fin apareció, la decepción se apoderó de nosotros. Venía acompañado de su novia, que si bien estaba muy buena, pero simplemente no eran los planes. Luego de varias copas y de mucha conversación, Lucy me dijo que quería irse, y que todo había sido un gran chasco, a lo que yo le contesté, que siguiera con su plan de seducción.

Mi esposa recobró fuerzas y comenzó un juego de coqueteo tan descarado que nunca creí capaz. Cada vez que hablaba con Alejandra (que era la novia de Pablo) se echaba muy para adelante para que Pablo y yo pudiéramos ver sus tetas. Al mismo tiempo comenzó a pasar la lengua por sus labios en una actitud muy sensual. En ese momento comenzaron a tocar una canción muy popular, cosa que aproveché para invitar a bailar a Alejandra. Mientras bailábamos, Comencé a notar que Lucy, sin ningún reparo ni pudor, tenía su mano derecha sobre la pija de Pablo y este no hacía nada más que sonreír.

Comencé a sentir una sensación extraña, como si me estuvieran dejando fuera. Alejandra es una mujer muy sensual, tenía un perfume exquisito, y cuando se me pegaba podía sentir sus tetas, no se cuando ni como, pero cuando me di cuenta, mi mano estaba en su culo, y ella en lugar de inmutarse me correspondía rozándome con sus piernas. Pero yo no podía quitar la vista de mi mujer, nunca la había visto así, en la obscuridad podía percibir que tenía las piernas muy abiertas y que Pablo la estaba masturbando.

Ella me miraba fijamente, produciendo en mi una sensación inexplicable, me sentía como que yo tenía la culpa, pero al mismo tiempo lo estaba disfrutando. Nunca una canción tardó tanto tiempo y para colmo Alejandra me hizo bailar tres. Cuando por fin regresamos a la mesa, Pablo comenzó a hacerme señas de ir al baño, al llegar me dijo que había tenido que traer a su novia prácticamente obligado pero que iba a inventar algo para dejarla en su casa. Al llegar a la mesa nos encontramos a mi mujer y a ale que habían hecho buenas migas, Pero a Lucy la calentura no se le bajaba y seguía besándome y metiéndome lengua descaradamente, la música estaba tan alta que no se podía hablar, pero de todas formas se las ingenió para decirme en el oído, que Pablo le había metido 4 dedos hasta el fondo y que quería más.

Estuvimos como una media hora más hasta que salimos del lugar. Al llegar al parking Pablo inventó que su carro no arrancaba por lo que nos pidió que les diéramos aventón hasta sus casas. Pasamos dejando a Ale, que nos insistió que entráramos pero había otros planes. Lucia venía sentada conmigo en el asiento del frente y Pablo se sentó atrás, Todo el camino hacia el hotel se la pasaron haciendo bromas, según nos acercábamos las bromas comenzaron a subir de tono, y ya Pablo siguió diciendo que toda su vida había soñado con chuparle el coño a Lucy, mientras Lucy estaba como un tren. Le pidió a Pablo que se sacara la polla a lo que él ni corto ni perezoso accedió y comenzó a pajearse lo que terminó por acelerar a Lucy.

Al llegar al hotel estuvimos más de 20 minutos afuera esperando que se nos pasara un poco la excitación, ya que había que atravesar un lobby muy grande y alumbrado. Cuando por fin llegamos a la habitación, mi mujer se fue enseguida a bañarse y nosotros nos quedamos haciéndole honor al bar de la habitación. Cuando Lucia apareció por fin, por poco me muero, estaba como nunca, Se había lavado el cabello y aunque había tratado de secarlo todavía estaba húmedo, tenía una lencería súper sexy, una bata negra totalmente transparente con una abertura hasta la cintura, se notaba un gstring negro que solamente cubría un pequeño espacio en el frente. Las tetas, aunque cubiertas podían apreciarse en todo su esplendor, se nos acercó muy despacio, se sentían nuestras respiraciones entrecortadas por la excitación, Lucy comenzó a besarme muy fuerte, mientras que Pablo se colocó detrás y comenzó a masajearle el culo...

Cuando le quité su bata me quedé sin palabras, había estado casado por 5 años, conocía cada rincón de su cuerpo pero nunca había visto algo así. Pablo también quería mirar así que la volteé, sujetándole las tetas, mientras que se las apretaba le pregunté si alguna vez había visto algo tan rico. Cuando Pablo y yo comenzamos a quitarnos la ropa, Lucy se arrodilló y se metió mi pija entera en su boca y empezó a mamarla mientras masajeaba la de Pablo, luego me miró y me preguntó que si podía hacer lo mismo con Pablo a lo que respondí: Todo se vale.

Ver a mi mujer chupando una polla me puso mil, estaba en cuatro patas y resoplaba del grado de excitación. Me coloqué detrás y empecé a chuparle su coño lo que provocó, que comenzara a gritar, luego de un par de minutos ya no podía resistir y empezó a gritar que la llamáramos puta y perra y que hoy era la puta de dos machos en celo, la acosté boca arriba y seguí chupándole el coño, mientras que Pablo se fue a la cabecera de la cama con su pija en la boca de mi mujer, llegó el momento que Lucy no aguantaba más, todavía seguía gritando y me pedía que la penetrara, cuando la enculé pude sentir los espasmos de su primer orgasmo de la noche.

La estuve penetrando hasta que Pablo pidió que cambiáramos lugares, Yo a la verdad estaba a punto de venirme por lo que decidí sentarme a mirarlos por un momento, Cuando Pablo comenzó a ponerse el condón Lucy me miró con ojos suplicantes y me dijo, por favor, quiero pijas al natural, a lo que yo accedí, guiado por la excitación del momento. Pablo feliz se quitó el preservativo y comenzó a encularla. Lucy se había puesto en cuatro, y la visión de ver a mi mujer siendo follada por otro hombre, mientras le jalaba su cabello y la llamaba puta, me hizo parar de inmediato y meterle la polla en la boca a mi mujer.

Al cambiar de posición me acosté en la cama, Lucy se sentó encima pero de espalda y comenzó a metérsela por el culo usando mucho lubricante, cuando logró meterla entera se echó hacia atrás, cosa que aprovechó Pablo para ponerse de frente y comenzar a meterla en el coño, la sensación no se puede explicar, solo se que estuvimos así por varios minutos. Cuando Pablo por fin no podía aguantar más para venirse Lucy pidió que quería las dos venidas en su culo, así que se puso otra vez en cuatro, dejando una vista impresionante de su bello culo, Lucia es muy blanca pero en ese momento sus nalgas estaban enrojecidas, su cabello mojado, y todos sudábamos como animales. Pablo la enculó bien despacio, hasta que segundos después comenzó a moverse frenéticamente, y gritando, Lucy recibió aquella venida con otro de los muchos orgasmos que tuvo aquella noche.

Al terminar comencé yo, y entrar mi pija en su culo donde había otra venida fue algo extraño, pero al mismo tiempo placentero, exploté como un loco, y Lucia seguía moviéndose y pidiendo más.

09/09/2008 Por: Nikita


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