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Follando entre amigos

No es el primer fin de semana que hemos quedado, ya nos conocemos, tenemos confianza, no es necesario reírse para disimular el nerviosismo, aunque no todo es tan fácil, solo cuando ya estamos abrazados y rodando por la cama se olvidan las inhibiciones del todo, somos tres, es un buen número...

José me ha recogido en la estación, nos vamos a Rascafria y Roberto acudirá allí, no nos hemos visto desde, uffffff, a mí se me ha hecho eterno, así que aprovecharemos bien el fin de semana. Nos pasamos el viaje hablando como cotorras y solo después de comer en un área de servicio de la autovía nos ponemos cariñosos, me gusta cómo me besa y es en ese momento cuando tomo conciencia de que voy camino de la sierra madrileña a pasar el fin de semana con mis dos amigos, cuesta meterse en faena, pero una vez empiezas... ya no le puedo quitar las manos de encima, seguimos viaje hasta Rascafria, charlando, pero mis manos lo soban, tiene un cuerpo estupendo que pide a gritos que lo acaricien...
La casa está muy bien, el sitio es precioso, y cuando ya estamos acabando de colocar los trastos llama Roberto (que para variar se ha perdido) pidiendo indicaciones de cómo llegar, el bobo de él está al lado y José sale a la puerta para que lo vea. Roberto entra con la bolsa y me da un beso y José dice: "venga que nos vamos a cenar", y Roberto pone cara de circunstancias... "ayúdame a descargar el coche José, lo llevo lleno de trastos"... y efectivamente, salen los dos y vuelven cargados, trastos del curro de Rober: un portátil, dos impresoras, varias cajas... pero lo curioso es que José vuelve riéndose a carcajadas y Roberto sigue con cara de circunstancias...

"¿De qué os reís? Venga contármelo..." "Me parece que vamos a tardar un poco en irnos a cenar, que te lo cuente éste", eso lo ha dicho José señalando a Roberto...
"Valeeeeee ya me lo contareis", me voy a la cocina a por tres cervezas y oigo la voz de Roberto en un susurro y las carcajadas de José cada vez más fuertes... "Venga, ahora sí, contármelo"...

"Joderrrrrrrrrrrr", salta Roberto, "vaya día de perros, no he tenido tiempo ni de volver a la oficina a devolver todo este material, llevo todo el camino pensando en la mamada que me ibas a hacer en cuanto llegara, y... joderrrrrrr llego y me decís que nos vamos a cenar ya... coño, pues me he quedao cortao... "Su cara es un poema y a mí ya me ha puesto tonta, me acerco a él y le beso con ganas... "venga siéntate, no tenemos prisa...".

Se que lo que más le gusta es tenerme entre las piernas mientras se fuma un cigarro, así que le acerco la cerveza al sillón, le enciendo el cigarro, me arrodillo entre sus piernas y empiezo a sobarle el paquete, intenta bajarse la bragueta, pero no dejo que lo haga, lo hago yo, me gusta hacerlo, ver su polla marcando los gayumbos me excita, él habla con José, le cuenta que ha tenido bronca con todo dios, que todo el mundo se quiere ir de vacaciones y que van de culo los informáticos, sigue hablando mientras acaricio su polla y le doy besitos y lametones pequeños, sigue hablando hasta que me meto su polla en la boca...

"Joderrrrrrrr chica, que ganas tenía de sentir tu lengua...", y yo estoy en el séptimo cielo, no tengo más que mirarle a la cara para ver el placer que le hago sentir, el humo del cigarro le debe llegar hasta los talones... Noto a José detrás de mí, acaricia mi espalda hasta el culo, pero yo estoy a lo que estoy, Roberto es muy expresivo y mientras acaricia mi cabeza lo oigo jadear... "joderrrrrrr, joderrrrrr, joderrrrr, que gustoooooo, que ganas tenía de esto, como lo echaba de menos..."

Me estoy distrayendo, José está haciendo travesuras con los dedos en mi coño y eso hace que la polla de Rober pierda parte de mis mimos, pero de repente dejo de notar sus manos, supongo que Roberto está pidiendo que se aparte, que me deje acabar lo que estoy haciendo... no me importa, me gusta mucho mamar de la polla de Roberto y oír como gime... Cuando se corre me llena la boca, me parece que hace bastantes días que no "ejerce", me gusta su sabor, es curioso, pero sabe dulce, así que no me importa tragármelo, pero antes de que pueda acabar con semejante trago Roberto levanta mi cabeza y me besa...

"Gracias zorrita, lo llevo deseando todo el día..." Cuando llegamos al restaurante pasa una cosa divertida, entramos Roberto y yo mientras que José va a buscar papel de liar, le decimos al camarero que somos tres y nos sentamos a esperar... beso va, beso viene... entra José y Roberto justo se levanta para ir a mear, y lo mismo con José, beso va... beso viene... el pobre camarero está alucinando, pero hemos descubierto que es divertido confundir a la gente, que no sepa de qué vamos, que se quede con la duda...

Después de cenar volvemos a casa, José se tira en el sofá, yo me voy a la cocina a preparar cubatillas y Roberto va a la habitación a por el tabaco para hacer unos cigarritos... no he acabado de poner los hielos cuando aparece José y empieza a sobarme... "niña, que ya no aguanto más..." y acabamos follando en la cocina, con lo que Rober nos encuentra casi en pelotas y con los cubatas sin hacer... "pues menos mal que he llegado el último, que si no..." y se ríe...

Nos sentamos los tres en el sillón, yo en el medio, Roberto y yo en pelotas, José con el pantalón del pijama, no le gusta exhibirse, a Roberto si, estaría todo el día en pelotas y no me extraña con ese pedazo de rabo que tiene... es como para lucirlo... Este fin de semana sé que tengo que animarme a estrenar mi culito, desde este verano con la operación que no me he atrevido, pero ahora ya toca, creo que con el tiempo que ha pasado sin ver a mis chicos estoy lo bastante excitada como para intentarlo, con José claro, con la polla de Roberto no me atrevo...

En cuanto se acaba el primer cigarro José se engancha a mis tetas, tiene fijación, las soba, las sopesa, las pellizca, se pasa largos ratos chupando de mis pezones, y Roberto deja caer su mano entre mis piernas, además de tener los dedos muy largos tiene un don, sabe siempre donde tocar, separa mis labios con dos dedos y con la otra mano moja mi clítoris, solo lo moja, y mantiene mi coño bien abierto hasta que la saliva se seca, no sé cómo lo hace, pero con ese simple gesto consigue que me ponga muy cachonda y empiezo a retorcerme en el sillón, tengo las manos ocupadas, una con cada polla, me gusta acariciarlas y sentir que están a reventar...

José se levanta del sillón y va a por el gel y cuando le veo de pie con el gel en la mano como que la bruma de alcohol y sexo se disipa un tanto... José se arrodilla a mi lado, sujeta la polla de Rober con una mano y empuja mi cabeza hacia ella con la otra, sabe que eso me gusta, sentir su mano en mi cabeza guiando el ritmo de la mamada, él se acerca también y me susurra al oído... "no vas a estar más cachonda que en este momento, hay que aprovecharlo, juega con esa polla que tienes en la boca y déjame hacer a mí..."

Siento que se coloca detrás, y que su mano separa mi culo y después el gel que está frío, doy un respingo, pero enseguida lo tengo cubriéndome la espalda... "venga chica, relájate...", las manos de Roberto sujetan mi cara, lo miro a los ojos con su polla en mi boca y empieza a hablarme... "lo va a hacer de todas maneras así que mejor será que lo disfrutemos los tres, me va a gustar ver como José te encula mientras te tengo entre mis piernas y sé que a ti también te va a gustar aunque al principio te duela un poco..." cierro los ojos, intento concentrarme en lo que tengo entre mis manos y no en lo que José está haciendo por detrás, pero Roberto no me deja... "abre los ojos putita, mírame..." sabe que eso me enciende, que me llame "putita", "zorra"... y lo miro...

Él pone su mejor cara de placer para mí, para que me olvide del resto, para que sepa que le estoy dando placer y que no me preocupe de nada más... Es difícil olvidar lo que está haciendo José, siento su palma abierta recorriendo toda la superficie desde mi coño hasta mi culo y la verdad es que cuando noto que un dedo se introduce en mi ano me llena el placer... otra cosa es cuando noto la punta de su polla... mi esfínter se cierra, no puedo evitarlo, pero él sigue empujando, me acaricia la espalda, como quien acaricia a un gato intentando que no bufe... entonces empieza el dolor, no mucho, pero lo bastante como para que yo jadee y la polla de Roberto se salga de mi boca... Roberto se incorpora y me acuna la cabeza "shhhhhh, tranquila chica, ya casi está..." y a José "vete despacio, le tiene que gustar..."

Roberto me levanta por los sobacos y hace que le abrace, sus manos van hacia mi culo para abrirlo más y así José puede empujar hasta el fondo, no puedo evitar gritar, tengo poco aguante, pero el dolor pasa enseguida, Roberto me susurra al oído... "ya está dentro, ¿no ha sido tan malo no?" José no se mueve, solo está agarrado a mi cintura con toda la polla dentro de mi culo, en cuanto puedo hablar le digo... "sigue, ahora ya no me duele, pero despacito ¿eh?". José casi se ríe... "qué tiquismiquis eres chica..." y empieza a moverse.

Antes de que yo vaya a quejarme Roberto lleva sus manos hasta mi coño... "¿sabes una cosa zorra? Creo que podré hacer que te corras antes de que se corra José..." y vuelve a abrir mi coño, con una mano lo abre y con la otra lo palmea... uffffffff... entonces soy yo la que empieza a moverse, esas palmaditas en mi coño abierto son la hostia, culeo por el gusto que me está dando y con ello consigo que la polla de José se mete más en mi culo, me corro enseguida, pero cuando José se aparta Roberto me ayuda a levantarme, tengo las rodillas dormidas y me cuesta ponerme de pie...

"Muchachos, yo ya he cumplido, ahora ya sabéis lo que quiero ver..." Mientras voy a lavarme, lían un cigarro y cuando vuelvo me lo ceden junto con una botella de agua, estoy deshidratada, ellos están sentados uno al lado del otro y cuando los miro fijamente empiezan a acariciarse, es curioso, nunca se besan, solo se acarician y me encanta verlos... "vamos a la cama" les digo... se levantan, beso a los dos y nos vamos a la habitación...

Yo me siento en los pies de la cama y ellos vuelven a acariciarse, ninguno de los dos da el primer paso así que me acerco a Roberto, lo abrazo, me sobo contra él y lo inclino hacia la polla de José, la chupamos entre los dos, pero José no sabe estarse quietecito y acaba dándose la vuelta entre nosotros, puedo sentir la boca de José ocupándose de mi coño mientras Roberto y yo nos besamos entre sus piernas hasta que yo me meto en la boca la polla de José y Roberto le lame los huevos, dura poco, queremos follar, y a mí me gusta sentir el peso de los dos sobre mí...

"Roberto fóllame..." Cuando me oye José se incorpora y Roberto me posee. Nos duchamos los tres juntos, José ya está cansado, pero Roberto es incombustible, en la ducha se vuelve a empalmar... "Joder Rober, que tengo el coño destrozado...", se ríe por lo bajo. "Que no, que no, que yo tampoco puedo, pero esta golfa va a su puta bola". Cuando volvemos a la cama, nos acostamos en nuestra postura favorita para dormir, Roberto se acuesta sobre el lado derecho y yo a su espalda y José pegado a la mía... Mmmmm mañana será otro día...

10/08/2008 Por: Nikita


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