Agregado: 01 de Abril de 2008
Pepe deslizaba su ancha mano por la espalda de Mili y se detenía deleitosamente en su hombro, carnoso y redondeado. Yo me volví a medias y, sin dejar de mirar a Mili y a Pepe, deslicé mi mano derecha entre los muslos de Alita...
Agregado: 16 de Noviembre de 2007
La caricia en la mejilla la llenó de inquietudes y temblores, no lo pudo evitar. Sus fértiles pechos se irguieron bajo la blusa del uniforme. Las puntas cobrizas de sus pezones se apretaron contra el sostén de copa gruesa. Galopó algo en su cuerpo, era una sensación nueva, a la que por años se ...