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Relatos Eróticos / Jorge, jose y yo

Jorge, jose y yo

Hola amigos de Todorelatos, acá con ustedes nuevamente para llevarles mi ultimo relato, espero les excite mucho y valoren mi relato ya que deseo aparecer en el Top100. de esta pagina.

Aquella noche, después de la hermosa cogida con Jorge no podía dormir. Mi cuca no paraba de emanar leche, lo que me hacía sentirme muy excitada. Entré al baño, a lavarme, y asearme del esperma y líquido vaginal, que se había esparcido por mis piernas. A pesar de que no había pasado más de media hora desde que había tenido el formidable orgasmo, quería más verga dentro de mí.



Luego regrese a mi cama y no dejaba de recordar cómo nos habíamos venimos juntos; descargando Jorge, las últimas gotas de semen en mi interior, lo que me hizo que me revolcara desnuda sobre mi cama. Necesitaba masturbarme, tocarme la cuca, y meter mis dedos en mis agujeros, deseaba a ese hombre nuevamente. Comencé a sobarme el clítoris, para intentar calmar mis ansias pensando en ese garrote que me había hecho sentir mujer nuevamente.



- Madre mía.- Decía.



También recordaba la verga de José, y eso me estremecía más. Recordaba el grosor de Jorge. Y lo que me excitaba aun más era el color negro y su gran longitud, su recuerdo hacia que mis pezones se me pusieran como piedra.



Luego comencé a pensar en el crecido caudal de semen, que Jorge me había arrojado al final de la cogida. Uuuuummm, que placer había vivido, solo recordando los gritos y jadeos del hombre, mientras me cogía, gritaba como un animal en celo, jodiendo a su hembra. Me había hecho muy feliz, y no lo podía borrar de mi mente.



Me levanté de la cama para saber que se habían hecho los dos hombres que deseaba como loca, y los vi debajo, en el ranchón de la casa, dormidos en unas hamacas; pienso que pasando la borrachera que ambos habían atrapado. Recordé a la mujer de Jorge preñada, esperando su segundo hijo; Asimismo, también en la pobre de Doris, rezando para que su marido le fuera bien en otro país.



Pero Yo estaba muy excitada, y desde luego, de esa manera no iba a poder dormir. Por lo que tenía que planear algo, para meterme de nuevo las vergotas de José y Jorge, y de ser posible las dos juntas. Uuufff de solo pensarlo, hacía que se me erizaran los pezones; motivando a que mí líquido vaginal, comenzara a deslizarse por mis blancos muslos, que necesitaban los besos y lamidos de esos machos. ¿Cómo podía engañarlos a los dos juntos, para que me cogieran hasta el cansancio?, también no deseaba que se enfrentasen entre sí en una pelea por mi. Y si eso pasaba, pensé en que los podía chantajear con sus mujeres. Diciéndoles a ellas, que me habían violado a la fuerza. Era la mejor manera de detenerlos si había una confrontación entre los dos. Pero Yo necesitaba más verga en mis agujeros.



De pronto se me ocurrió una idea, que me pareció fácil de llevar a la práctica. Además, los hombres, cuando tienen una cuca de una mujer cerca, o mejor, unas tetas hermosas, como las mías, dispuestas a ser masajeadas y chupadas, se vuelven necios e ingenuos. Por lo tanto, como dormían abajo junto a la piscina, en el ranchón, me puse mi traje de baño y baje cerca de ellos.



Me serví un trago para tomar más valor y los llamé:



- José, Jorge acaso ya se durmieron?, vamos bañémonos.



Y me tire a la piscina, ellos por su parte no salían del asombro o de la borrachera que tenían o de lo que tenían enfrente (mi traje de 2 Piezas de color blanco)



- Señora, pero que hace?

- Vamos Jorge te dije que no me llamaras señora

- Como usted guste.

- Vamos tírense al agua, esta bien fresca

- José levántate que aquí esta Yanny. –Dijo Jorge a su primo

- Lánzame la pelota?. –Y me aventaron una que estaba a la orilla de la piscina.



Ellos no salían del asombro y se metieron al agua, pero yo quería excitarlos y me Salí por las gradas de la piscina moviendo mi trasero que se me trasparentaba por el agua. Prepare unos tragos y cuando se los llevé a la orilla ellos pudieron ver mi cuca rasurada que es notaba en mi tanga. Así mismo se fijaron en mis pezones que estaban a reventar de lo excitada que me encontraba. Yo sé que sus vergas se levantaron debajo del agua y eso provocó en mí más excitación, deseaba que tomaran allí mismo y me besaran todo mi cuerpo, pero ellos no se atrevían a decir una palabra.



Me tomé mi segundo trago y me arme de valor y me metí a la piscina con ellos nuevamente. Jorge tenía la pelota y me dirigí hacía él a querérsela quitar, pero mi intensión era que él me tocará. Cuando le arrebate el balón me toco las nalgas y le sonreí. Tiré la bola cerca de José y me dirigí hacia él y fue casi lo mismo, pero este fue mas allá me toco las tetas y las piernas.



Volví a mismo juego y Jorge me abrazo desde atrás queriendo quitarme el balón pero su verga la tenia de fuera y pude sentir como se quería incrustar hasta reventar la tela de mi bikini. Como pude me solté y se me salieron las tetas de mi traje, e hice que no me había fijado y me quede enfrente de José, este no puedo mas y me atrajo hacía él y empezó a mamarme las tetas y lo abrace con mis piernas por la cintura y me llevo hacia atrás hasta sentir que estaba sentado en las gradas de la piscina. De repente sentí el chapoteo que Jorge se acercaba y luego sus manos que se fueron directo a mis nalgas.



José no dejaba de chuparme las tetas y empezó a desatarme el traje por detrás y Jorge hacia lo mismo con mi Bikini, a los pocos segundos, estaba desnuda sobre José y podía sentir su garrote queriendo salirse de su calzoneta. Mis manos deslizaron su calzoneta hacia abajo y salto su garrote cerca de mi cuca. No soporte mas y la tome de la base y me monte sobre él sintiendo ese placer de mujer necesitada de macho. Jorge por su parte me besaba la espalda y me acariciaba el culo con sus dedos haciendo círculos sobre él hasta que mis gemidos lo alentaron a introducirme uno en mi ano que deseaba ser penetrado.



A punto de alcanzar mi orgasmo, cuando escuche la voz de don Abelino que nos había encontrado en esa pose tan vergonzosa.



- Perdone señora, por ser tan inoportuno pero escuche voces y por eso vine a ver que todo estuviera bien

- No se preocupe don Abelino que estamos bien. –Me acomodé como pude mi traje y nos separamos.

- Que tengan una feliz noche. –Y se retiro

- Que pena muchachos

- No mamacita, si nosotros también te deseamos

- Verdad José. –Dijo Jorge

- Si mi amor sigamos



Salí desnuda de la piscina recogí mi toalla me envolví y salí avergonzada de ese lugar. Llegue a una antesala de la casa y me quede frente a un espejo que estaba ahí y me mire y me dije:



- Pero que haces??? Estas loca? Y con dos hombres para ti



Mi cuerpo no respondía necesitaba sexo y mi mente frenaba ese deseo pensando el que dirán estos hombres de mí, y mas ahora que Don Abelino se había enterado.

En eso estaba con mis manos en la cara, cuando sentí unas manos en mi cintura y un beso en mi cuello.



- Vamos mi amor no seas malita y danos amor a mi y a mí primo. –Dijo José abrazándome fuertemente y restregándose en mi cuerpo.

- No José, no siento correcto esto.

- Pero si estábamos bien, este viejo nos sorprendió y nada mas

- Es que tú no entiendes, él conoce a toda mi familia y…

- Acaso no eres tu la dueña?...



Y pensé, mientras José me había despojado de la toalla y me masajeaba las tetas a su antojo. Su verga se deslizaba por mi culo llegando a salir su cabezota en medio de mis labios vaginales. Lo detuve y le dije:



- Ok, hagamos el amor toda la noche pero quiero que me lo hagas en mi cuarto, pero y Jorge?

- Me imagino que él también desea cogerte.

- Si, pero con los 2… no lo sé

- Y no lo deseas putona rica?

- Hagamos algo, regresa con Jorge, e invéntale algo, dile que me siento mal y te quedas con él y lo emborrachas, luego subes y pasas la noche conmigo… ok?

- Como tú digas mamacita rica.



Él regreso al ranchón junto a Jorge que lo esperaba con la botella en la mano, mientras yo subía a prepararme para José y tenerlo para mi solita.



No me aguantaba porque llegara José y comenzáramos nuestra noche de sexo, después de una larga espera se presento José en mi cuarto solo con su pantalón corto y sus sandalias, llegando a mi cama en donde lo esperaba totalmente desnuda.



- Que linda te ves mi amor

- Te gusta lo que ves?

- Si mi amor, no sabes como te he deseado?

- Y Jorge?

- Ya esta fondeado de borracho allá abajo, no te preocupes. –Empezando a bajarse los pantalones cortos y saltando esa verga impresionante que se maneja mi macho.

- Ummmm como la tienes. –Agarrándosela y empezando a masajeársela.

- Cométela mi amor es toda tuya



Me levante un poco y se la empecé a mamar, sus manos agarraron una de mis tetas y con la otra me acariciaba el cabello. Cuando casi me la metía toda le dije que se acostará en mi cama que se la iba a seguir chupando. Él obediente se quito el pantalón y se subió a mi cama con la verga toda mojada y súper parada.



Yo me ubique a la orilla con el culo en dirección a la puerta. En lo mejor de mamársela estaba a mi macho cuando sentí unas manos acariciando mis nalgas y unas palabras diciendo lo rica que me veía así. Era Jorge que me había encontrado inclinada mamándole la verga a José.



El no soporto verme así y se arrodillo al pie de mi cama para empezarme a mamarme la cuca y sobarme las nalgas a su antojo. Luego de ya casi obtener mi primer orgasmo nos ubicamos de los tres en la cama, yo en medio de los dos.



Ya sin ningún tipo de vergüenza me di la vuelta, para que pudieran sin problemas tocarme todo mi cuerpo. El primero en atreverse fue Jorge, que comenzó a acariciarme la cuca, con la punta de sus dedos, pero después continuó su exploración, y fue metiéndome, primero uno y después otro. José, se aventuró a acariciarme el rostro y tocarme las tetas, luego se arrodillo dejándome al altura de mi boca su esbelta verga. Poco a poco notaba como mi excitación crecía y mis fluidos vaginales comenzaron a deslizarse entre la cuca y los dedos de Jorge. El placer que me daba Jorge, metiendo y sacando los dedos, iba en aumento. De pronto Jorge, viendo la cara de satisfacción que ponía con su metida y sacada de dedos en mi cuca y rozando el clítoris, como muy enérgico me preguntó, deleitándose al sobar el interior de mi vagina.



- ¿Te gusta lo que te hago?. –Ummmm salió de mi boca.

- Eres una putona, lo tu quieres es que te cojamos mi primo y Yo verdad?

- Siiiiii mis machos… eso es lo que mas deseo. Sacando la verga de José de mi boca para poder decir esas palabras.

- Putona que buena estás. –Dijo José llevándome otra vez su verga a mi boca.

- Pues no te preocupes, que te vamos a coger doble, por delante y por detrás. –Dijo Jorge volviéndome a meter los dedos en la cuca.



Jorge al mismo tiempo viendo como estaban las cosas le pregunto a su primo y le dio a elegir



- José, ¿qué prefieres chupar esta cuca o las tetas?, te doy a elegir;

- De esta mamacita a mí me gusta todo, prefiero las tetas, quédate tú mamándole la cuca, después se meteré por la cuca; pero ahora deseo chuparle los pechos tan buenos. –Dijo José muy excitado y bajo a morderme los pezones.



Jorge seguía metiendo y sacando sus dedos de mi cuca, llevando de vez en cuando sus dedos a su boca, para saborear el néctar de mis líquidos vaginales.



- Aaaassss,…. uuuuy, que placer me das Jorge ahhhh ummmm; segui halándome el clítoris ummmm que ricooooo ahhhh, sigue Jorge, sigue.



Ya sin necesidad de engañar a nadie, eché mano a la pija de Jorge, que se había acostado al alcance de mi mano, yo se la tocaba con energía; era tremendo el garrote que tenía en mis manos, lleno de venas hinchadas y duro como la roca; de longitud, bastante mayor que la de José; mientras mi José me tocaba y retorcía los pezones, y se masturbaba la verga, también de buen tamaño.



De esa manera tan directa se habían repartido mi cuerpo, y de manera muy afanosa, se dedicaron durante varios minutos a volverme loca de placer; ambos en su parcela de mi cuerpo, mientras por mi parte, con cada una de mis manos acariciaba y manoseaba sus vergas, erectas y excitadas.



- Ahhh, ummm, me matas de gusto Jorge, con tu lengua en mi clítoris. Uuuuyy, que gorda la tienes, uuuuyy que grande es, quiero que me la metas toda por el cuca, uuumm. –Me desconocía completamente.

- Yanny que ricas están tus tetas, son mejores que las de mi Doris; uufff, que gusto me da tocarlas y chuparlas, uuuuyy que gusto; que pezones más ricos, que duros están.

- Uuuuy que Cuca más sabrosa tienes Yanny, aaaayyyy que buena estás Yanny, que puta eres, y mi verga es solo para ti mi vida, ya que a mi mujer la tengo preñada, y no se la puedo meter.



Yo gemía totalmente abierta de piernas y brazos, tumbada boca arriba, viendo como José se preocupaba de lamer y chupar mis tetas, besándome de vez en cuando mi boca, y buscando el cruce de su lengua contra la mía. Al otro lado de la cama y en la parte inferior, echado al lado de mi cuerpo, metida su cabeza entre mis blancos y anchos muslos, Jorge metía y sacaba su lengua de mi cuca, empujándola todo lo que podía dentro mi torta, que por cierto estaba bien encharcada de mis jugos, y Yo sentía muy rico todo lo que me estaba haciendo.



- Jorge, Jorge, dame másss – al tiempo que José aceleraba sus chupadas contra mis tetas.

- Así, así, José que bien me lames las tetas, que rico, que excitada me tenes, uuuuyyy, José cuanto te quiero; uuuuyyyy, aunque estimo a la puta de tu mujer, estaría cogiendo contigo toda la vida, uuuuuyyy. Chúpame más fuerte la areola, me gusta que me la comas.

- Deja a Doris tranquila, que también me gusta meterle mi garrote en su cuca, además es muy buena, y también tiene unos pezones tan buenos como los tuyos.

- Jorge, Jorge, sigue así, sigue así, con mi cuca. Mete más fuerte la lengua, uuuuy que placer, que gusto, que buen pico tienes. Uuuuy como me gusta tocártelo, y ver como tienes de hinchados los huevos, uuuyyy, mi amor……………asiiii, asiiiiii papacito. Siento bien adentro tu lengua, dentro de miiiiii cuca; aaaahhhhhh que bien chupas; uuuyy cariño quiero que me cojas ya…... Ummmm vamos, vamos, dame más fuerte con tu lengua masssss.



Ambos como enloquecidos antes de entrar a mayores, querían deleitarse con mis atributos, hasta que Jorge le pidió a José cambiar de posición, a lo cual el segundo aceptó complacido. Y enseguida, sentí los dedos y la lengua de José hurgándome la cuca; buscando llegar al clítoris para ensalivarlo, al tiempo que notaba como sorbía lo flujos vaginales. Jorge me decía al mismo tiempo.



- Me tienes a punto de venirme, pero no quiero desaprovecharte y quiero disfrutarte más, antes de cogerte. –Y se frotaba la verga con su otra mano, mientras Yo gemía por el placer, con la boca abierta y sacando mi lengua para rozar su verga.

- Pero qué haces José me estás mordiendo muy fuerte el clítoris... – le dije dolorida al otro macho, que se había agarrado a mis piernas, y embravecido, había metido el clítoris en su boca, y lleno de pasión, más que succionarlo y besarlo, parecía que lo quisiese arrancar; a su vez metiendo por debajo de mi cuerpo su mano, me tocaba las nalgas y metía uno de sus dedos en el culo, intentando profundizar todo lo que podía.

- Uyyyy puta mía, quiero admirarte el culo rico que tenes.



Mi estado era de un calentamiento total. Mi cuca rezumaba jugos como nunca. Aquella experiencia de sentirme manoseada por dos hombres me estaba haciendo sentirme muy feliz y apasionada, y me revolcaba y revolvía sobre la cama; totalmente espatarrada de bajo de aquellos dos hombres, que se esforzaban de gozar lo máximo, pero también de hacerme feliz. Al mismo tiempo, buscaba con mis manos, las vergas que a cada lado de la cama colgaban los huevos de Jorge y José, intentando sobárselas y masturbárselas, para que no perdieran su hinchazón y erección. Especialmente la de José, que veía que se bajaba, siempre que no se la manoseara. Porque la vergota de Jorge, se había consolidado y endurecido de tal manera, que la notaba más dura que las rocas.



¡Ummmm, que placer sentía, y no dejaba de gemir, mientras ambos jadeaban por el esfuerzo que estaban haciendo para ponerme más caliente y proceder a cogerme con sus vergas.



- Déjame tocártela José. –Y bajaba mi mano para acariciarle la verga que tanto me gustaba, sintiendo entonces que palpitaba ante el agarrón que la daba.



José gemía de gusto saboreando mi cuca, y metiendo sus dedos en mi vagina, al tiempo que sacaba sus dedos y los sorbía para sentir mis jugos en su boca.



- Ummmm que rica la tienes. –Decía y se la masturbé un par de veces, desde aquella posición incomoda.



Al mismo tiempo, Jorge no dejaba su trabajo con mis pechos, que apretaba y los besaba, a veces con devoción, suavemente, con cierta dulzura, pero en otras ocasiones muy nervioso y lleno de lujuria; sintiéndose muy feliz manoseando aquellos dos hermosos globos de carne, coronados por dos esbeltos y duros pezones, que eran tentación para cualquier hombre, que se sintiese macho, para devorarlos y acariciarlos.



- Ahhhhh como deseaba estas tetas mamacita rica ummm. Que putona eres cariño, cogiendo con dos hombres al mismo tiempo. Voy a seguir mamándotelas hasta que te vengas. –Y seguía mamándome los pezones, al tiempo que movía su cadera, rozándose la verga en mi mano.

- Aaaayyy mis hombres, soy de ustedes, de ustedes solamente. Pero necesito que me cojan ya la cuca, ya no puedo resistir másssss. Uuuuuy que gusto me dan, pero cójanme ya, ya,……



Los dos hombres se miraron fijamente, y comprendieron, que mi petición debía ser correspondida por sus pijas. Jorge ofreció la primicia de poseerme a su primo José, que no hacía más que manosearse la verga, para mantenerlo erecto y potente.



- José te toca a ti primero, cógela por la cuca, y después la cogeré Yo también por la cuca.

- Gracias Primo, por el honor que me haces, pero me voy a coger a esta puta, como nunca se lo he hecho; a esta puta que le da lo mismo coger con uno, que con los dos.

- Uhhhh, por favor no hablen tanto y cójanme de una vez, que no puedo más, mira como tengo la vulva, totalmente hinchada de tantas ganas de que me la metan hasta el útero.



Entre los dos me atravesaron sobre la cama (en paralelo con el cabecero), de manera que mi espalda se apoyase sobre el lecho, pero mis pies los dejaba caer sobre el suelo; de modo que abierta totalmente de piernas le ofrecía a José, mi cuca totalmente a su disposición y a la altura de su verga.



Se echó algo sobre mi cuerpo, y colocando su verga frente a mi cuca, estuvo jugando unos segundos, rozando el glande, primero con mi pubis, y después con los labios vaginales. Uuuuuyyy que gusto sentía aquel sensible rozamiento, sobre la apertura de mi cucota. Ummmm que placer, que dicha. Él comenzó a gemir, mientras colocaba sus grandes y anchas manos sobre mis dos tetas, preparando la embestida, al tener su cabezota enfrente de una cavidad totalmente mojada y lubricada de mis jugos. Cuando su excitación era total, movió su culo hacia adelante, embistiendo como un cohete, todo su leño se introdujo en mi vagina, ante los gritos enloquecidos de placer de José, y los jadeos de Jorge, que le provocaba la masturbación de su pene. Yo sentí un fuerte escalofrío, al apreciar la penetración de aquel enorme garrote de carne, venudo y duro, que me llevó al mundo de las maravillas. Cuanto me gustaba la verga de José en mi cuca en ese momento. Era una delicia increíble.



- Verdad que te mato puta de gusto?, eres mía y de nadie más. -Me decía José, lleno de pasión, ante su primo.

- Si papi solo tuya, pero… ¿Y si otros machos me agarran y me violan a la fuerza?

- Pues entonces que te cojan, es tu gusto, y aprovéchate de eso. –Sus palabras eran para mí, como una corriente de libertad, para coger con quién yo quisiera en el momento yo lo decidiera.



A partir de ese momento José bombeaba en mi cuca, metiendo y sacando su verga, cada vez más aceleradamente; haciendo que el rozamiento de su verga contra las paredes interiores de la cuca, me proporcionase una singular sensación de goce, solo sentida en otras ocasiones que aquel parado pico me penetraba, engañando a la ingenua de Doris, que pensaba que su marido estaba trabajando y lo que hacía era introducir su verga una y otra vez en mi sedienta cuca. Ummm, que gusto sentía. Además ansiaba la vergota de Jorge, todavía más poderosa que la de su primo.



- Qué buena estás mamacita, cuanto me gustan tus tetas; ummm que ricas y hermosas se mueven a cada puyón que te doy ahhhh ummmm.

- Te gusta? Y esto no te gusta?. –Haciendo movimientos circulares de mi pelvis.

- Detente cariño, más despacio, que vas hacer que me venga rápido y quiero coger más. –Me dijo.

- Entonces gózame mas ummmm ahhh que rico me das esos puyones.

- Que ricos están tus pezones, me los comería. Uuuugggg. –Atragantándose uno y mordiéndomelo.

- Uuuumm José, grosero, házmelo despacito, con más ternura. -Pero José empujaba con más fuerza cada vez.



José me estaba llevando a la gloria, a una sensación tremenda. Que placer sentía. Especialmente, cuando bajaba la boca y me comía algún pezón, mientras en ese momento, clavaba todo su pene en el interior de la vagina; haciendo movimientos circulares con la pija, para hacer posible más el rozamiento en mi cuca, generándome un goce muy grande.



- Ayyyy José querido, cariño, amor mío; que me vas hacer venir; ya, ya. Uuuuyyyy muévete ahora más rápido, más rápido, mássssssssss, mássss; que me vengo, que me viene el orgasmo. Ayyyy, ayyyy, que placer, que placer uuuummm, ayyyyy... Ya, ya, yaaaaaaa uuummm me vengooooo ahhhhh ummm…

- Ummm Yanny, que placer me das, viéndote como te haz venido gracias a mi pico; voy a sacártela, porque quiero venirme después, metiéndotela por tu culo; uumm que rica cuca tienes, que gusto me haz dado.



Sin fuerzas, ante la acometida de aquel intenso orgasmo, caí rendida, dando convulsiones de placer y meneando la cabeza de un lado a otro, por la sensación de haber recibido en todo mi cuerpo, ese hermoso orgasmo. Mis piernas temblaban aun, sintiendo todavía punzada en mi interior. Quedé totalmente desfallecida y tensa, esperando la hermosa verga de Jorge.



A su vez Jorge, que no había dejado de meneársela y masturbarse el pico, mirando cómo me cogía su compañero de borrachera, estaba impaciente por ocupar el lugar que le dejaban. Lo que hizo, cuando José consiguió que me viniera un rico orgasmo; abandonando mí cuerpo, para reservarse, con el fin de darme por el culo mas tarde, cuando su primo hubiese disfrutado conmigo, por la cuca.



- Ven conmigo puta, que te voy a coger, mejor que lo ha hecho mi primo. -Comentó Jorge.



Levantándome de la cama, y dejándose caer de espaldas, sobre el colchón; haciendo posible, que me apoyase de espaldas sobre su cuerpo, buscando de esa manera, meterla en mi cuca, sobre el vientre de Jorge, así recibiera desde atrás el pico de mi macho. Colocarnos en aquella posición algo compleja, resultó no muy fácil. Cuando Jorge me sintió encima de Él, dándole la espalda, pero comprobando que su verga estaba justo detrás de mi vulva, maniobró con su verga, hasta conseguirla, poner debajo de mi hinchada cuca. Uummm de nuevo, al sentir la vergota de mi macho, mis ansias de sexo, se recuperaron de nuevo, porque era muy agradable tener en la puerta de mi vagina, el enorme miembro que disponía aquel macho y que iba de nuevo a cogerme.



- Aaaass, que buena y mojadita debes de tener ahora tu cuca, después de haberte cogido mi primo, y tras haberte venido. Vamos puta, échate hacia atrás, mueve el culo contra mí, que ya te tengo colocado la verga en medio de tus labios.



En aquel momento, ya disfrutaba, solo con saber que debajo de mis labios vaginales, la verga de Jorge, se disponía a ensartarme de nuevo. Pero ahora, iba a tener en mis entrañas, una verga mucho más grande, y mas ancha. Por ello a los pocos segundos, cuando Jorge empujó su culo hacia arriba, Y yo presione hacia abajo, en aquella extraña posición, tuve un fuerte acaloramiento, y sentí una mezcla de satisfacción y gusto, cuando noté que la verga de Jorge se había introducido, prácticamente hasta el final. Fue una renovada ansia de coger. Los efectos del primer orgasmo se habían disipado.



- Ayyyyyy Jorge mi amor, que bien me las metido. Ummm qué grande la tienes; como se está clavando y dándome placer; Uummm ahhh. te quiero, te quiero, dame más.

- Oooohhh Yanny, que rica estás, que tetas más buenas tienes. Salta, salta sobre mi pico, que quiero tenerla dentro toda la vida, uuuyyyy; uuuug que puta eres, pero que bien coges. Que estrecha te siento mamacita ricaaa ummm ahhhh, pero no quiero venirme pronto; no quiero hacerlo ahorita, hasta darte por el culo.

- Ayyyy Jorge mi amor, pero cógeme despacio, que me haces daño, con una vergota tan grande que tienes, házmelo despacito.



Con voz dulce y melosa, me frotaba contra el cuerpo de mi macho, que debajo de mí, ponía sus manos sobre mis tetas; mientras Yo abría las piernas, todo lo que podía, para lograr que su verga entrará mejor en mi cuca, y me restregaba fuertemente el pico en el interior de mi encharcada cuca.



Asimismo, me la dejaba bien metida, hasta sentirme bien ensartada.



- Qué rica estas mamacita ummm

- Ayyy papi despacito…. no seas bruto, me la has dejado ir toda ummm, que felicidad. –Gemía de placer

- Uuuuyyy que tetas más ricas tienes. –Y me las acariciaba.



Yo estaba con los ojos cerrados disfrutando como la puta, más puta de la calle. Cada embate de la verga de Jorge, me volvía loca; y empecé a gemir más cuando sentí que sus manos me amasaban las tetas y con sus dedos retorcían mis pezones.



- Ahhhhh que rico papiiiiii ummmm, me siento tan llenaaaa, estoy súper excitada. Ahh, mueveeeteeee paaaapaaaciiiitooo ummmm.

- Uyyy que gusto me estás dando mamacitaaa… cuanto te he deseado; uuuuyyy te dejaría preñada como a mi mujer, uuuuhhh que placer ahhh ummmm.

- Ayyyy Jorge, dame más, dame más. uuuuh más fuerte, más fuerte hasta que me rompas la vagina, ayyyyy… que placer me das, uuuuh que placer, me gusta coger contigo papiiii ahhhhh



Jorge me empujó hacia delante, y sacó su verga de mi cuca, y Yo no dejaba de tocarme el clítoris para apurar mi fuerte orgasmo. Llena de histeria y de una tensión tremenda por el placer que estaba sintiendo. Pareciera que Jorge, estaba abandonando el coito, en el mejor momento. Pero no. La intención de este… era no terminar, sin haberme cogido con su primo al mismo tiempo. Por lo tanto, solo deseaba cambiar de escenario. Un nuevo escenario, en el cual los dos machos, al mismo tiempo iban a cogerme, uno por el culo y el otro por la cuca. De esa manera iban a darme lo que Yo desde hacía tiempo estaba soñando.



Jorge haciendo de director del grupo empezó a dar órdenes, para conseguirme ese sueño, que llevaba varios años deseando. Que estos dos machos, me cogieran al mismo tiempo, uno por la cuca y el otro por el culo. Me sentía invadida en aquel momento, por una enorme emoción. Iba a ser posible, que aquellos dos garrotes, que ahora veía colgar de los huevos de José y Jorge, me penetrarán hasta el final de mis dos agujeros. Uuuumm, no me lo podía creer, que pudiera ser posible. Pero exactamente, las instrucciones las empezó a dar Jorge, pronto me hicieron comprender, que en pocos minutos iba a ser clavada por los dos lados.



- ¡José¡ ¿quieres cogerla por la cuca o por el culo? –Pregunto Jorge.

- Me da lo mismo, pero como tú la tienes más gruesa, cógela por la cuca y yo se la clavaré por el culo. ¿te parece bien Yanny esa postura? – Yo emocionada, que me encontraba en la cama sin saber qué posición adoptar, le contesté

- Siiiiiii, siiiiiii, me parece muy bien, pero quiero ya, yaaaa.



Jorge entonces se tumbo sobre la cama, cruzado sobre el lecho, y empinó todo lo que pudo su verga, sobándoselo un poco más, para dejarlo totalmente tieso, esperando que yo me echase sobre su cuerpo e hiciera penetrar su pico en mi cuca. Así lo hice, me dejé caer sobre mi Jorge de manera que mis pechos cayesen sobre el pecho de macho, y mi cuca quedase delante de su pija, que más dura que nunca, esperaba impaciente la penetración. Tomé su polla por el tallo, y al mismo tiempo que hacía un esfuerzo por tumbarme sobre Él, fui introduciendo su verga dentro de mi cuca. Nuevamente, sentí un gran gozo al percatarme como toda su verga, había ido penetrando en mi cavidad genital. Uuuuuh, que placer sentí otra vez más.



- Aaayy cariño, que gusto, pero métela bien, y túmbate del todo sobre mi, para que mi primo te dé por el culo. -Así lo hice, me dejé caer lo que pude, dejándole acariciar mis tetas con sus manos.

- Oooohhh Jorge mi amor, que bien me la has metido, uuuuyyy que placer; cuanto te quiero. –Y lo besaba apasionadamente.



En ese mismo momento, cuando José me vio sobre su primo, con la verga de aquel ensartada en mi agujero delantero, no lo dudó más, se apoyó sobre mi culo, e introdujo primero un dedo lleno de mis jugos; justo en la puerta de mi ano, para poder lubricar la estrecha hendidura. Después metió otro dedo, casi hasta dentro, lo que me hizo, soltar un gemido de placer. Después metió otro, hasta llegar al tercero. Momento que me vi bastante forzada, ante la situación creada. Pero enormemente plácida, ante el aluvión de placer que me iba quemando las entrañas.



José puso la cabezota de su verga ante mí culo, el cual ya estaba suficientemente abierto, por la cogida que había tenido con Jorge iniciada la noche. Por lo cual, mediante la ayuda de mis jugos, la penetración lenta no fue muy difícil. De tal manera, que mi macho, mientras jadeaba, muy lentamente, casi dulcemente, iba penetrándome, con especial afecto. Uuuuy que placer sentía con aquellas dos grandes vergas dentro de mi cuerpo. De hecho, seguro, que ambos hombres, que tenían bien clavadas sus pijas en el orificio atribuido, sentían en paralelo a su miembro, el del primo en un conducto adyacente, separado solo por una ligera membrana de carne.



De inmediato los movimientos de los tres arreciaron, así como los bombeos de meter y sacar, ambos miembros en mis conductos vaginal y anal. Uuuugg que gusto, era increíble aquello, era maravilloso.



- Uuuuy mamacita, me vengo de gusto. -Gritaba José dueño de mi ano, que introducía y extraía sin parar su verga de mi culo, dándome un placer ya vivido, haciéndome sentir totalmente cogida.

- Aaayy mi amor, empuja más, más. Uuuyyy que placer me das ahhhh ummm, te quiero José. -Mientras echaba el culo hacia atrás para conseguir una metida más profunda, y de esa manera una penetración más rica.

- Ya, ya mamacita, me vas hacer que me venga con tanto movimiento, y te voy a inundar la cuca de mi leche. –Eran los gemidos de Jorge, que se volvía loco de pasión cogiéndome la cuca.



Durante, casi 18 minutos, nos cegamos los tres en un movimiento frenético, manteniendo convulsiones de placer muy intensas. Hasta que en un momento dado, en que ninguno de lo tres pudimos resistir, nos llegó casi de manera simultánea la sensación mas grata de mi vida un venidota tan deliciosa nunca antes sentida. Y los tres, quedamos totalmente desfallecidos sobre mi cama gimiendo lentamente.



Yo había conseguido escalar un peldaño más, en el aprovechamiento de mi pasión y de mi obsesión sexual; cogiéndome a dos hombres que quiero al mismo tiempo. Sementales que se vinieron, llenándome de su semen, mi cuca y mi ano. Desde luego en una sensación sin igual. Ahhhhh ummmmm



Espero le haya excitado este relato y espero buenos comentarios a mi correo

18/01/2012 Por: pechoscalientes


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