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Mami dame tu culito

Actualmente tengo 44 años de edad soy viuda desde hace aproximadamente unos cinco años y madre de dos hijos uno de 24 y otro de 20, gracias al padre de mis hijos vivo una vida cómoda y suficientemente holgada, soy de estatura promedio blanca, mi cabello lo uso largo y es de color negro todavía y apenas tengo unos kilos de más, por otra parte mis senos se mantienen firmes y no es por nada pero los considero bien llamativos de hecho los compañeros de clase de mi hijo menor la mayoría de las veces no creen que yo sea su madre, ya que fácilmente representó una menor edad, además de vez en cuando me la paso haciendo ejercicios en un gimnasio y cuido mucho mi dieta, pero a pesar de ello siempre tengo unos kilitos de más en mis caderas y muslos.

Recientemente descubrí el fabuloso mundo de la Internet y fue un pasatiempo más hasta que descubrí las páginas que traen relatos eróticos. No me había dado cuenta pero de un simple pasatiempo pasó a ser parte de mi vida diaria el leer dichos relatos, en particular los que tienen el tema de incesto. Como les decía al principio recientemente me encontraba en el chat erótico y entablé conversación por primera vez con otra mujer, debido a que no le pedí su autorización entiendo que no les puedo dar su nickname verdadero pero la llamare Diosa y ella sabrá si lo lee que me refiero a ella.

Al principio hablamos de algunos temas en general pero a medida que pasaba el tiempo entramos en aspectos más calientes propios de un chat erótico, hasta que tocamos el tema de los relatos sobre temas de incestuosos, resulta que a Diosa al igual que a mi le gustan esos temas, y gracias a que el chat nos permite mantener nuestra identidad en secreto creo que por eso hablamos claramente sobre el tema, luego comenzamos hablar sobre nuestras fantasías, y ella me confesó que al igual que yo tiene fantasías con su hijo, pero que conste que solo eran fantasías.

Yo por mi parte también le hablé de mis fantasías sexuales pero con mi hijo menor, el que tiene 20 años, y al ella preguntarme la razón le expliqué que el mayor ya se encuentra casado y me ha dado un hermoso nieto, por lo que quizás nunca he sentido ese tipo de sentimientos por él, pero mi hijo menor aun vive conmigo, y he visto lo desarrollado que se encuentra aparte de ser tan guapo como lo era su padre cuando nos casamos.

Pero regresando al tema yo le conté como he logrado ver en más de una oportunidad a mi hijo de 20 años totalmente desnudo, haciéndome la despistada y entrando al cuarto de baño cuando él se da una ducha, claro es que mi hijo se molestaba mucho cuando yo hacía eso, en otras ocasiones era yo quien entraba sin nada de ropa tan solo cubierta por una pequeña toalla la cual me retiraba apenas y entraba al cuarto de baño, cuando mi hijo se encontraba afeitándose, él se ponía rojo de vergüenza como un tomate y me decía que esperase a que él terminara para que yo usase la ducha, pero yo seguía haciéndome la tonta y de inmediato entraba bajo la regadera.

Nuestro cuarto de baño tiene una pared corrediza en la ducha, originalmente era de un material plástico opaco, pero desde hace un año lo cambie por uno totalmente transparente ya que el original se rompió y así salía más barato. Yo me daba cuenta de que mi hijo en ocasiones me observaba por el espejo del lavamanos que él usaba para afeitarse, pero nunca llegué a ver en sus ojos una mirada que no fuera la de siempre, bien además de eso le conté a Diosa que en otras ocasiones cuando en las mañanas cuando él salía del baño antes de que yo entrase, y nos topábamos en el pasillo que conduce al baño yo me las arreglaba para rozar su pene con mis nalgas, y como siempre haciéndome la tonta, pero las cosas de ahí no pasaban…

De esa manera se lo hice saber a Diosa, ella me confesó que el pensar en mi hijo y en mi la tenían caliente, siguiendo con el tema ella me comentó que era bueno que mi hijo no tuviese novia por que sería más difícil el lograr algo con él, y yo le respondí que todo lo contrario que el hecho de que tuviese novia me facilitaba las cosas, Diosa sorprendida me preguntó como, y yo le conté que la nena noviecita de mi hijo es muy religiosa y que esa no le aflojaría nada hasta que se casen en la iglesia dicho por ella misma sea de paso, yo fantaseando un poco le dije que algún día los invitaría a salir y yo me emborracharía para que después de que dejásemos a su novia él me llevase a casa y hay aprovechar la situación con la excusa de que estaba borracha.

A Diosa le pareció muy interesante pero en realidad para mi solo era una fantasía nada más y gracias a la cual alcancé un delicioso orgasmo, ya que mientras chateaba con Diosa me estaba masturbando con mis dedos acariciándome mi pepita (clítoris) y así se lo hice saber a ella.

Luego continuamos chateando y ella me preguntó si en alguna ocasión había mantenido alguna relación sexual con otra mujer, a lo que yo le respondí un escueto si lo cual le dio una mayor curiosidad y me pidió que le contara como había sido, no fue necesario que insistiera ya que desde que sucedieron los hechos yo quería contárselo a alguna persona pero nunca reuní el valor para decírselo ha alguna amiga mía hasta ese día que hablé con Diosa por medio del chat.

Bien como ya les dije soy viuda pero no monja y de vez en cuando me encanta salir a bailar por lo que en ocasiones invitó ha una vecina, ha una amiga, ha alguna de mis sobrinas, o hasta ha mi hijo con su novia y nos divertimos mucho, ya que todavía me encanta bailar, pues bien hace un par de meses a tras invité a una sobrina mía que se encontraba de visita en el país ya que vive en Miami Florida, ella gustosa aceptó la invitación y nos fuimos al club del Hotel Hillton, ahí nos encontramos a varías parejas conocidas y pasamos muy buena noche bailando y divirtiéndonos.

El detalle fue que yo al salir me encontraba algo mareada, por lo que mi sobrina manejó hasta la casa, y yo me dormí por el camino al llegar mi sobrina encontró una nota de mi hijo en la que me indicaba que había salido a pasar el fin de semana a nuestra casa de la playa con su novia y los padres de ella y que regresaría el día lunes en la tarde ya que se iría directo a la universidad, yo no le di mayor importancia ya que estoy acostumbrada a que haga eso con regularidad, pero mi sobrina insistió en quedarse conmigo hasta el día lunes y yo estuve de acuerdo con que así fuera.

Mientras charlábamos ella me preparó una taza de té y luego me ayudó a llegar a mi habitación ya que me encontraba realmente muy mareada, al llegar a mi cuarto me ayudó a quitarme la ropa, además de ayudarme en la ducha, luego me comenzó a secar y se ofreció para darme un masaje con el fin de que relajarme y quitarme el mareo, mi sobrina como se mojó parte de su ropa mientras me ayudaba en la ducha se la quitó para que se le fuese secando mientras me daba el masaje, fue la primera vez en mucho tiempo que veía a mi sobrina casi desnuda, ella es muy similar a mi lo único que nos diferencia aparte de la edad lo es su corte de pelo que regularmente lo usa bien corto, pero por lo demás creo que usamos la misma talla de ropa y zapatos.

Al tenderme en la cama ella comenzó a untarme un aceite aromático el cual tenía sabor a menta y chocolate, Silvia, como nombraré a mi sobrina, comenzó a pasar sus manos por mi espalda con mucha suavidad y delicadeza tanto me agradó que casi me quedaba dormida, de no haber sido por que Silvia comenzó a bajar sus manos hasta mis caderas, y luego a mis muslos y posteriormente hasta la punta de los dedos de mis pies, me sentí como nunca en mi vida la sensación de los dedos de Silvia recorriendo todo mi cuerpo me produjeron una sensación indescriptible de tranquilidad al principio, pero luego comencé a sentir un agradable calor por todo mi cuerpo, ella me dijo que era producto del aceite…

No se en que momento pasó pero Silvia comenzó a pasarme su lengua por mi espalda primero y luego fue descendiendo hasta mis muslos, y yo abrí mis piernas permitiéndole a Silvia que con su boca me acariciase entre mis muslos, nunca en mi vida había tenido relación alguna con otra mujer y en ese momento Silvia me dejó loca de placer luego continúo acariciándome el resto de mi cuerpo y yo el de ella, mis senos fueron lamidos una y otra vez por Silvia y yo la imitaba y hacía lo mismo con los senos de ella, sus manos recorrieron todo mi cuerpo por un largo tiempo hasta que ella dirigió su boca a mi vulva y comenzó a lamer mi clítoris, los labios de mi vulva y parte de mi vagina yo me encontraba extasiada hacía mucho tiempo que no sabía que era sentir una boca en mi sexo.

Silvia se las arregló para que mi boca también quedase a la altura de su cuca y al principio con timidez comencé a pasar mi lengua por entre sus muslos, fue cuando la escuche decirme, tía por favor méteme la lengua, eso me llenó de valor y así lo hice, luego la lujuria se apoderó de las dos y continuamos lamiéndonos y mamándonos hasta el cansancio.

A la mañana siguiente las dos amanecimos abrazadas, yo me duché y me lave la boca, al salir del baño lo hice con mi bata de baño, y me dirigí a la cocina no sabía que hacer ni que pensaría mi sobrina sobre mí, aunque fue ella la que comenzó yo debí pararla en su momento pero no lo hice, mientras tanto Silvia se levantó y se dio también una ducha pero salió desnuda del cuarto de baño y así se dirigió a la cocina, al verme a los ojos se dio cuenta que yo me sentía mal por lo sucedido entre nosotras dos, ella me tomó por los hombros y me dio un beso al que yo respondí entregándome completamente a ella…

En eso Silvia dejó de besarme y me dijo: tía las dos somos adultas y a las dos nos gustó mucho, así que no tienes de que avergonzarte conmigo, al finalizar de decir eso continuó besándome y las dos terminamos en el sofá de mi sala volviendo a mantener una excitante relación. Silvia viaja con regularidad y cuando se encuentra en Caracas se queda en mi casa, pero es ella siempre la que me dirige.

Bien todo eso se lo conté a mi amiga Diosa la del Chat, claro que no con los detalles íntimos con que lo hago ahora aquí, luego ese día que termine de hablar con Diosa en mi mente a cada rato me veía acostándome con mi hijo menor, y comencé a trazar un plan para lograrlo. Lo primero que hice fue regresar nuevamente al gimnasio y perder unos cuantos kilos, comencé a tomar unas pastillas para no retener agua que me recetó una amiga mía que es doctora.

Al mes más o menos invité a mi hijo y a su novia a bailar al club del hotel, esa noche hice como si me hubiese bebido un barril de cerveza yo sola, esa noche bailé con todo el mundo pero de vez en cuando lo hacía con mi hijo, cada vez que tenía oportunidad me le pegaba lo más que yo podía, y él me dejaba hasta que en nuestra ultima pieza a mitad de la noche, sentí su caliente bulto que rozaba la parte baja de mi vientre, lo que me calentó y excitó mucho, el roce de mi cuerpo contra el suyo lo hiso excitarse, yo me hice como si estuviese más mareada de lo que en realidad me encontraba, y él trató de separarse pero yo no lo dejaba hasta que terminamos la pieza que bailábamos, luego no volvió a bailar de nuevo conmigo en todo el resto de la noche.

Cuando salimos del Club llevamos a su novia a la casa de ella, yo me recosté en el asiento trasero de mi auto mientras él conducía, al llegar a casa de su novia me cambié para el asiento al lado de mí hijo, me despedí de su novia y me volví a recostar, mi hijo la acompañó hasta la puerta de su casa y ahí le dio un gran beso de despedida para luego regresar al auto y continuar nuestro camino a casa, en el camino coloqué mi cabeza sobre su muslo y dejé que mis manos accidentalmente desde luego dejaran al descubierto mis nalgas al tratar de arroparme con mi propio vestido.

Javier se dio cuenta de ello y en par de ocasiones trató de arreglarme o mejor dicho de tapar mis muslos pero yo no soltaba la tela por lo que después de dos o tres intentos lo dejó así hasta que llegamos a nuestra casa. Mi hijo me ayudó a bajar del auto y ha entrar en la casa luego también me ayudó a subir las escaleras hasta mi cuarto, y una vez que estábamos ahí me acostó vestida en mi cama con todo y calzado.

Cuando él se disponía a salir de mi habitación, lo llamé y le pedí que me ayudase a quitarme la ropa ya que no sería propio que durmiese vestida ya que se me dañaría mi vestido nuevo, lo observé algo entre molesto y confuso pero se me acercó y me retiró los zapatos y me ayudó a pararme para poder desvestirme cómodamente, me desabrochó todos los botones del vestido que se encontraban en la espalda y yo de inmediato lo dejé caer al piso de la habitación y al voltearme pude ver como los ojos de mi hijo Javier casi se salían de sus cuencas al ver el cuerpo de su madre casi desnudo, tan solo cubierto por un juego de ropa íntima en satín negro, el liguero y las medias del mismo color…

Eso fue parte de mis preparativos ya que en una oportunidad lo escuché hablando con unos de sus compañeros de la universidad y les decía que lo más excitante para él era una mujer con ropa íntima de color negro. De inmediato me le acerqué y le pedí que me diese un masaje para poder dormir más cómoda, y sin esperar su respuesta me tendí sobre mi cama, él como que no se decidía por lo que lo jalé por su pantalón y se sentó a mi lado, sus cálidas manos comenzaron a recorrer mi espalda y en ocasiones sus dedos pasaban por encima del broche de mi sostén por lo que le solicité que me lo desabrochase, cosa que hizo con algo de torpeza, pero luego continúo pasando sus manos por mi espalda y a solicitud mía continuó algo más abajo…

Llegó el momento en que le pedí que me ayudase a quitar las medias por lo que había que soltarlas de los broches del liguero por lo que yo me di vuelta quedando boca arriba, y pasando una de mis piernas al otro lado de su cuerpo, sin decir nada él se dio a la tarea de sacar los broches que sujetaban las medias y luego lentamente me las fue retirando, ya tan solo me quedaban las pantaletas negras con hermosos encajes, yo me senté en mi cama mientras que con mis piernas lo sujeté sutilmente, viéndolo a los ojos le pedí que continuase con el masaje y llevé sus manos hasta mis senos.

Después de eso ya no tuve que seguir orientando a Javier, sus brazos me rodearon con fuerza y su boca se posó en la mía dándonos un gran beso en el que su lengua exploró toda mi boca, mientras sus manos acariciaban mi espalda y el resto de mi cuerpo, así permanecimos por un largo rato, luego su boca se dirigió a mis pezones los cuales mamó como cuando era un chico pequeño pero con mayor fuerza, yo mientras tanto como pude le fui soltando los botones de su camisa y la hebilla de su pantalón, en cuestión de segundos los dos nos encontrábamos desnudos besándonos y acariciándonos mutuamente…

Lentamente me fue pasando su lengua por mi cuerpo hasta llegar a mi vulva, donde enterró su rostro para lamer y chuparme la pepita al punto que me encontraba totalmente lubricada, fue cuando le pedí a gritos que me lo metiera cosa que no demoró en hacer y fue como si su padre, mi primer hombre hubiese sido quien me lo metió, y yo lo disfruté al máximo tanto que hacía tiempo que no tenía tantos orgasmos tan fuertes y seguidos como los tuve esa noche, hasta que llegó el momento en que derramó todo su semen dentro de mí, yo me sentí la mujer más feliz del mundo y así como estábamos los dos pasamos la noche.

En la mañana al despertarme él continuaba dormido y coloqué mis labios sobre su recogido pene, al principio lo besé con suavidad, pero luego comencé a pasar mi lengua por sobre su glande hasta que su falo comenzó a crecer y yo me lo introduje todo en mi boca, a medidas que se lo mamaba yo me acariciaba mi vulva, y él se despertó pero permaneció acostado disfrutando de la buena mamada que le daba su mamá, hasta que se dirigió a mí para preguntarme si le podía hacer algo especial, yo me saqué su miembro de mi boca y extrañada le pregunté que deseaba a lo que Javier me respondió quiero tu culo Ruth…

Primera vez que mi hijo me llamaba por mi nombre, yo me levanté del suelo me subí a la cama sin decir nada y me puse en cuatro patas, para buen entendedor no hacen falta palabras y mi hijo si es buen entendedor, sentí como escupía su verga y mi hueco yo esperaba que me penetrase por mi culo, pero me lo introdujo primero dentro de mi vulva y nuevamente me dio un gran placer, hasta que comenzó a meterlo y sacarlo totalmente y a colocarlo sobre mi esfínter tras lo cual comenzó a penetrarme.

Nunca en mi vida me lo habían metido por le culo, sentí como si mis carnes se desgarraran el dolor era tal que al principio lo consideré un castigo por haberme acostado con mi hijo… las lágrimas se me salieron y estaba a punto de gritar por el dolor que me producía la verga de Javier dentro de mi culo cuando la sensación fue cambiando a la de un placer muy diferente al que jamás hubiese sentido antes…

Mis nalgas se comenzaron a mover de manera instintiva, sus manos en momentos me acariciaban los senos y una se enterró dentro de mi vulva, luego tomó por mis caderas y con gran fuerza me siguió dando por el culo lo que me produjo un gran placer hasta que se vino dentro de mi, creo que sentí como su semen me corría por dentro de mí hasta que al fin se detuvo.

Luego los dos nos bañamos sin decir palabra hasta que al fin el silencio era insoportable y los dos comenzamos a hablar al mismo tiempo, en fin le repetí lo mismo que me dijo mi sobrina Silvia cuando ella se acostó conmigo por primera vez, y Javier lo aceptó de la misma forma en que yo lo hice.

Habrá quien me consideré una perra, otros no creerán lo que están leyendo, pero quiero que sepan algo realmente no me importa lo que las demás personas piensen, al final nadie me conoce ni me conocerán así que besos y que sueñen conmigo.

18/05/2008 Por: Nikita


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